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Historia - EL SUELDO
Las formaciones heterogéneas del ejército estaban unidas por un mismo objetivo: el dinero. Por eso la superioridad militar de un estado dependía de su economía.
Según datos históricos, en 1400 existían estas formaciones:
- Reino de Nápoles (Aragón): 800.000 – 1.000.000 ducados
- Estados Pontificios: 300.000 florines (excluidos los tributos de “fe”)
- República de Florencia: rentas indirectas: 250.000 – 300.000 florines
- República de Venecia: 1.000.000 ducados
- Ducado de Milán: 800.000 ducados (rentas extraordinarias excluidas)
- Ducado de Savoia: 200.000-250.000 ducados
Sucesivamente la gestión financiera mejoró gracias a la necesidad de controlar de manera satisfactoria todas las rentas indirectas y gracias a una centralización económica del ejército, ya que su mala gestión a menudo causaba una grave deuda pública. Por eso, al lado de la figura del condotiero empezó a desarrollarse un sistema burocrático compuesto de oficiales llamados “COLATERALI” que se ocupaban del control y de las funciones logísticas y administrativas del ejército.
Analizando el ejército de Venecia se observa que en un período de “paz” como en el invierno de 1436, esta república tenía a 6.000 caballeros y a 3.000 jinetes, mientras que en un período de “guerra” como en 1447 (después de la batalla de Castelmaggiore, 1446) tenía 10.000 caballos. Si el sueldo de un lancia era de 9-11 florines, y aquello de un jinete de 2-3 florines por mes, se calcula un gasto anual y aproximativo entre los 330.000 y los 610.000 florines, a los que hay que añadir las comisiones por los comandantes y eventuales premios.
El sueldo era el resultado de unas contrataciones entre el Estado y los condotieros; para un lancia di cavalleria rondaba los 7-11 florines por mes, mientras que para la infantería rondaba los 2-3 florines por mes. Además habia que sumar los gastos de PRESTANZA, o sea un adelanto que se proporcionaba al reclutamiento y que constituía un gasto muy gravoso para las cajas del Estado.
A partir de la segunda mitad del siglo, el sueldo variaba en tiempo de paz o de guerra, y gracias a textos de 1439 escritos por el cronista Sanudo, podemos tener una visión de los gastos militares de los estados:
- Estados Pontificios: 4.200 caballos/ 117.600 florines por año
- República de Venecia: 16.100 caballos/ 643.920 florines por año
- Ducado de Milán: 19.750 caballos/ 789.960 florines por año
- República de Siena: 1000 caballos/ 27.972 florines por año
- República de Florencia: 3000 caballos/ 120.000 florines por año
- Reino de Nápoles, Alfonso d’Aragona: 17.800 caballos/ 498.372 florines por año.
Resulta evidente que los gastos militares para los ejércitos de caballería ya constituían más de la mitad de los ingresos de los estados, a los que hay que añadir la infantería, que tenía cada vez más importancia, y la artillería, que actuaba en los asedios, además de los gastos para la manutención y construcción de las fortificaciones. Los estados intentaban reducir el número de militares en períodos de relativa calma, pero de toda forma tenían que mantener un número mínimo de infantería y caballería.
A los gastos del ejército, hay que añadir también la destrucción de los campos y de las cosechas, que influía de manera negativa en la economía. Hay que tener en cuenta que en aquel período las batallas eran sobre todo batallas de desgaste, basadas más en la destrucción económica que en las sangrientas batallas campales.